Por Natalia Name
Hoy se discute la responsabilidad legal de plataformas como Meta y Google por el diseño adictivo de sus productos digitales.
Aunque el caso se plantea en Estados Unidos y ya hay debate sobre ello en la Unión Europea, el impacto de las redes sociales en adolescentes en Colombia y Latinoamérica también es hoy una preocupación creciente desde el punto de vista jurídico y social.
Este tema tiene múltiples perspectivas: psicología, bienestar, tecnología, empresa y humanidad.
Intentaré, de forma ambiciosa, integrarlas para evitar sesgos y encontrar contextos, causas, consecuencias y reflexiones que, sobre todo, provoquen acciones.
Este artículo lo escribo como abogada, asesora empresarial y estructuradora de proyectos, como usuaria de redes sociales y como madre de adolescentes.
Contexto: El litigio contra las grandes tecnológicas: Demandas a Meta y Google en EE.UU.
Entre los años 2023 y 2026, en Estados Unidos se presentaron numerosas demandas por parte de fiscales, familias y entidades escolares contra Meta, Google, Snapchat y TikTok, que tenían un objeto común.
Estas se consolidaron en lo que, en el régimen anglosajón, se denomina Multidistrict Litigation, concentradas en el Tribunal del Distrito Norte de California bajo la dirección de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers.
El objeto de estas demandas fue cuestionar la posible responsabilidad de las redes sociales por el diseño conductual de sus productos —incluyendo el scrolling infinito— bajo teorías de negligencia y producto defectuoso.
El scrolling infinito en redes sociales se ha convertido en uno de los mecanismos más cuestionados por su impacto en la atención y el comportamiento del usuario.
¿Qué alegan las demandas por diseño conductual y producto defectuoso?
Que el diseño de las redes sociales, en su arquitectura, habría sido deliberadamente orientado a incrementar el consumo compulsivo, especialmente en menores, utilizando principios de psicología conductual pese a conocer los riesgos asociados.
Se sostiene que, con conocimiento de causa, incorporaron herramientas como el autoplay (reproducción automática), las notificaciones constantes y las recompensas sociales —como “likes” y comentarios— como mecanismos de permanencia.
De esta manera, mediante estas herramientas y su efecto psicológico, se habría reducido progresivamente el rol del usuario en la toma de decisiones, como estrategia de retención.
Las demandas, junto con los estudios que las acompañan, plantean que este diseño persuasivo fue deliberado, que existía conocimiento de sus efectos y que, en muchos casos, no hubo advertencias suficientes sobre los riesgos.
El precedente de California: ¿Qué ha dicho el tribunal sobre la responsabilidad de las redes sociales hasta ahora?
Lo primero es aclarar que aún no existe una sentencia definitiva global de responsabilidad.
Sin embargo, en el curso del proceso, el tribunal desestimó los argumentos de las empresas según los cuales el problema se limitaba al contenido de terceros o a decisiones individuales de los usuarios, permitiendo que el análisis se centre también en el diseño de las plataformas.
Esto ha dejado dos puntos relevantes:
Las demandas son jurídicamente viables.
El diseño de las plataformas puede ser objeto de responsabilidad.
No hay aún una condena definitiva global en el litigio consolidado, pero sí un precedente procesal que legitima cuestionar el diseño conductual en sede judicial, lo cual probablemente incrementará este tipo de litigios.
Esto no significa que el scrolling infinito sea ilegal en sí mismo, pero sí que su diseño y efectos pueden ser jurídicamente evaluados.
¿Qué es el scrolling infinito y cómo afecta el comportamiento del usuario?
Es una pieza dentro de la estructura de herramientas que utilizan las redes sociales para, a través de sistemas de diseño conductual, atraer usuarios, medir sus interacciones, identificar sus preferencias y distribuir contenido.
No se trata solo de que las redes registren nuestro comportamiento; también diseñan entornos que influyen en él, mediante arquitecturas de captación de atención, diseños persuasivos y sistemas algorítmicos de recomendación.
El scrolling infinito reduce las fricciones para continuar en la red —como decisiones y acciones conscientes— y, combinado con algoritmos que cargan contenido alineado con nuestras preferencias, incrementa la permanencia en el sistema.
Ha sido considerado un factor relevante que puede contribuir a patrones de uso problemático o compulsivo, especialmente en menores.
Las posibles consecuencias incluyen disminución de la atención, fatiga y desplazamiento de la socialización presencial.
El mecanismo detrás de la pantalla: ¿Cómo actúa el diseño persuasivo?
Propicia un entorno en el que la interacción del usuario no tiene un punto natural de cierre.
El sistema detecta cuándo el usuario se aproxima a un límite (por ejemplo, el final de un contenido) y activa automáticamente la carga de nuevo contenido, insertándolo sin transición y repitiendo el proceso de forma indefinida.
Esto reduce las oportunidades de decisión de salida, a diferencia de lo que ocurre con un libro paginado o con el final de un capítulo en los modelos tradicionales de consumo audiovisual.

La economía de la atención: ¿Por qué las plataformas usan la psicología conductual?
Por su modelo de negocio. El modelo de negocio de las redes sociales se basa en la llamada economía de la atención, donde el tiempo del usuario se convierte en el activo principal.
El verdadero modelo de negocio: ¿Cómo se monetizan los datos conductuales?
Más que vender datos personales en bruto, las redes sociales monetizan datos conductuales, segmentación y acceso a la atención del usuario.
Esto les permite ofrecer a empresas, marcas y comercios la posibilidad de dirigir contenidos o publicidad a audiencias específicas, construidas a partir de perfiles de comportamiento.
El resultado es que cada usuario recibe información, productos o contenidos alineados con su perfil, convirtiéndose en el público objetivo de quienes pagan por esos espacios.
Esto deja claro que el usuario no es el cliente principal de plataformas como Instagram, Google, Facebook o YouTube; los clientes son quienes pagan por acceder a esas audiencias.
El impacto en la salud mental: ¿Cómo afecta el uso compulsivo de redes sociales a menores y adultos?
El diseño de la arquitectura de las redes sociales, a partir de principios de psicología conductual, influye en el bienestar de los menores y, en general, de las personas, pues reduce las acciones de decisión consciente para decidir si continuar o no conectadas, ofrece recompensas y estímulos constantes que dificultan la autorregulación y, en consecuencia, aumenta la probabilidad de uso prolongado. Hacia afuera, esto se traduce en mayor dispersión de la atención y pérdida de la noción del tiempo. Tratándose de adolescentes, el panorama es más complejo, dado que su cerebro aún está en desarrollo, lo que puede impactar su regulación emocional y su interacción social.
Ética empresarial y tecnología: Los nuevos límites de la responsabilidad corporativa
Muchos productos o servicios surgen sin una claridad plena sobre su propósito, pero en su evolución las empresas adquieren responsabilidad sobre su impacto y la necesidad de establecer principios éticos.
Este no es un fenómeno exclusivo del sector tecnológico, sino una expresión de la responsabilidad inherente a la acción empresarial.
Lo particular en este caso es la escala: el impacto recae directamente sobre la conducta social, con especial incidencia en menores.
Las redes sociales evolucionaron como negocios tecnológicos y, en su expansión, encontraron en la captación de atención y la segmentación del consumo su principal fuente de ingresos, desplazando modelos tradicionales como la televisión o la interacción física en espacios comerciales. Sin embargo, en ese proceso, muchas decisiones empresariales priorizaron el crecimiento y la monetización, dejando en segundo plano la reflexión sobre su impacto.
Este caso sugiere que ese descuido puede tener consecuencias legales, patrimoniales y reputacionales relevantes.
Este escenario plantea un llamado a una nueva etapa empresarial —no solo en el sector tecnológico, sino en todos— en la que el impacto, la responsabilidad social y los límites éticos no sean elementos posteriores, sino estructurales.
La sociedad está reclamando una mejor empresa.
Y las empresas, para sostener su legitimidad, necesitan que el mundo las perciba de manera distinta.
En NNR ESTUDIO LEGAL asesoramos a la nueva era empresarial.









