Seguimos en nuestra ruta de comienzos y la siguiente decisión es elegir el Gerente. Después de tener estructura, es necesario determinar la dirección. La dirección de una compañía es quien ejecuta los mandatos de los socios.
Los sueños, ideas, los conceptos que nos hacemos de las cosas, las rutas que marcamos se materializan tomando decisiones.
Entonces, si bien es cierto los socios, la junta directiva – en estructuras que le tienen como obligatoria o que la eligen – el manual de gobernanza, los estatutos sociales, la misión, la visión, los valores corporativos, las políticas, los objetivo, la ley y demás regulaciones, establecen las directrices, facultades, obligaciones y atribuciones de gestión y decisorias del Gerente (representante legal o administrador como los denomina la ley) lo cierto es que su capacidad, sus competencias y habilidades para tomar decisiones son tan o igual de importantes. Por lo tanto, elegir al Gerente, al ejecutivo que materializará la acción, es muy importante.
¿Todo el día tomamos decisiones, pero sabemos que son? ¿Cuál es nuestro proceso para arribar a ellas? Convendría… traerlo a colación. Entonces, la toma de decisiones es ese análisis de alternativas, escenarios, razonamiento lógico sobre recursos, coyunturas, impacto, riesgos, alternativas, soluciones, que nos hacen generar una acción que refleja ese análisis, provee soluciones y acciones y disipa en lo posible las incertidumbres.
Las decisiones se materializan en actuaciones: hacer, no hacer y deben responder a preguntas… sobre como hacer. En resumidas cuentas, el Gerente, además de tomar decisiones, debe saber hacer y dirigir el hacer de la organización como modo de materializarlas.
Parece lógico y simple, pero es bastante común encontrar Gerentes (con calidad de administrador), que no conocen ni siquiera sus obligaciones legales poniéndole foco a ese punto y empezando por lo básico, debemos decir que en Colombia está previsto lo más parecido a un “estatuto del administrador” en la Ley 222 de 1995 artículos 22 a 25, allí están dispuestos las funciones, principios, deberes, responsabilidades de los administradores.
Estatutos sociales
También debemos tener en cuenta, que sí, en los estatutos sociales podemos establecer en ejercicio de la autonomía de la voluntad otras estipulaciones, estas por ser normas imperativas se consideran incluidas en los estatutos y que las atribuciones entregadas por ley a los administradores son ilimitadas, entonces corresponde a la sociedad en sus estatutos establecer limitaciones, por lo tanto, debe ser analizarse que tipo de mandato se le otorgará al Gerente (administrador)
Entonces, lo primero es establecer que los administradores en este caso particular refiriéndonos al gerente (administrador) tiene deberes de actuación y responsabilidades: para con la sociedad, los asociados y frente a terceros, incluyendo el entorno: mercado, medio ambiente, etc. Deberes que se entienden incluidos de los estatutos porque están establecidos en una ley imperativa.
Deberes de los Administradores
Los deberes de los administradores son según la Ley 222 de 1995, artículo 23, inciso 1º:
I. Actuar de buena fe,
II. Con diligencia y cuidado,
III. Con lealtad, por ello debe actuar con la diligencia de un buen hombre de negocios.
Estos son los deberes fiduciarios, los que se desprenden del ejercicio de la confianza de la selección y nombramiento en cargo. Todo esto actuando en beneficio del otro.
Igualmente, la misma norma en su artículo 23, numeral 1, se refiere también a otros deberes más técnicos, tales como el deber de:
I. Desarrollar el objeto social,
II. Velar por el cumplimiento de las normas legales y estatutarias,
III. Velar porque se permita el cumplimiento de las funciones del revisor fiscal,
IV. Guardar la reserva comercial e industrial, no utilizar información privilegiada.
V. Dar un trato equitativo a los socios y respetar el derecho de inspección,
VI. Abstenerse de participar en actos que generen conflictos de interés o competencia con la sociedad.
En conclusión, SÍ. El Gerente (administrador) desde el punto de vista legal y desde el punto de vista humano debe tener las capacidades (formación académica, experiencia adecuada para ejercer el cargo) las competencias (habilidades blandas para llevar a cabo las acciones) las habilidades (saber hacer), PERO además sus valores personales deben estar alineados con los valores corporativos y adicionalmente sus valores deben corresponder a la confianza depositada.
Claro, el incumplimiento de deberes, funciones, responsabilidades genera infracciones personales para al administrador y también para la sociedad, igualmente puede configurar delitos, entonces, nada de esto es puramente ideal o utópico, todo lo contrario es muy real y tiene consecuencias.
Responsabilidades
En cuanto a las responsabilidades, la Ley 222 de 1995, es tajante, los administradores responden solidaria e ilimitadamente por los perjuicios que por dolo o culpa causen a la sociedad, los socios o terceros. Esta responsabilidad, así establecida, ha dado lugar a la existencia en el mercado de pólizas de aseguramiento frente a la actuación de administradores.
La regla de exoneración frente a esta responsabilidad básicamente es el voto en contra frente a decisiones que comporten ilegalidad o el desconocimiento de las acciones u omisiones que configuraron el incumplimiento y en que se rehúse a ejecutar tal acción.
Igualmente, existen dos casos relevantes donde existe presunción de culpa, es decir, ante el desconocimiento del contrato social o la transgresión de las normas del reparto de utilidades, se presume la culpa del administrador, por lo tanto, le corresponde demostrar su inocencia, lo cual es la inversión del principio de inocencia vigente mayoritariamente en el sistema colombiano.
Así las cosas, desde el punto de vista desde el que se mire: socios – tercero administrador/ administrador – entorno – mercado o desde la gestión del objeto social – objetivos – concreción de la visión y la misión, en el Gerente – administrador, deben confluir las calidades profesionales y cualidades personales que permitan a la organización avanzar en el camino trazado siendo responsables por su impacto.
Decisiones
Bajo el liderazgo del gerente A TRAVÉS DE SUS DECISIONES se proyecta la imagen, el buen hacer, la materialización del propósito, del legado corporativo, es quien materializa la cultura organizacional, quien inspira la apropiación de la dicha cultura, su imagen, su energía, su buen, hacer sus valores, se impregnan en la empresa, puede ser todo lo maravilloso o… Todo lo contrario. Por eso es una gran decisión, elegir a quién tomará decisiones en el devenir de la sociedad.
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